
La Fundación Contemporánea ha publicado el Observatorio de la Cultura 2025, su informe anual elaborado a partir de una consulta a 443 profesionales del sector, realizada durante noviembre y diciembre de 2025. El estudio reúne más de 500 propuestas culturales y vuelve a funcionar como termómetro del ecosistema cultural español, combinando un ranking nacional con indicadores por comunidades y ciudades.
En el ranking nacional, los primeros puestos los ocupan el Museo Reina Sofía, el Museo del Prado y el Festival de San Sebastián, seguidos del Thyssen-Bornemisza y el Guggenheim. A continuación aparecen proyectos y espacios de referencia como el Teatro Real, CaixaForum, el CCCB, la Fundación Juan March y el Festival de Málaga (junto a Matadero Madrid con valoración equivalente), en una lista que refleja el peso de las instituciones culturales consolidadas y la diversidad de ámbitos que recoge el Observatorio.
En clave escénica, el informe deja varios titulares relevantes para el sector teatral. El Teatro Real no solo figura entre las propuestas mejor valoradas del país, sino que además mejora dos posiciones en el ranking, consolidándose como uno de los grandes referentes de las artes en vivo dentro del panorama cultural español. Junto a él, aparecen otros espacios teatrales como el Teatre Lliure de Barcelona, incluido entre las instituciones destacadas del listado general, y se señala también la fuerte progresión de Teatros del Canal, que protagoniza una de las subidas más notables del año. En el apartado territorial, el Observatorio vuelve a situar a Madrid y Barcelona como las ciudades con mejor oferta cultural, seguidas de Bilbao, Valencia y Málaga, una fotografía que refuerza la centralidad de los grandes polos de programación, pero también el papel de ciudades con una actividad escénica creciente. En conjunto, el informe subraya que el teatro —desde los grandes coliseos hasta la red de espacios públicos y privados— mantiene una presencia estructural en la vida cultural del país y sigue siendo un motor clave para la programación, la creación de públicos y la vertebración cultural.