El Consejo Europeo y el Parlamento Europeo han llegado a un acuerdo político sobre la propuesta de Directiva de la Comisión Europea relativa a un salario mínimo adecuado.

Dicha propuesta, presentada en octubre de 2020, aún debe ser aprobada formalmente en el Parlamento Europeo y el Consejo Europeo. Una vez aprobada, los Estados miembros contarán con un plazo de dos años para transponerla a su legislación nacional.

La Directiva establece un marco para la adecuación de los salarios mínimos legales, promoviendo la negociación colectiva sobre la fijación de salarios y mejorando el acceso efectivo de los trabajadores a la protección del salario mínimo en la Unión Europea. El principal objetivo de la nueva Directiva es subsanar la falta de cobertura de la protección del salario mínimo o su escasa adecuación para mejorar las condiciones de vida y de trabajo de los trabajadores.

La nueva legislación se aplicará a todos los trabajadores de la Unión Europea que tengan un contrato de trabajo o una relación laboral, respetando plenamente las competencias nacionales y la autonomía de los interlocutores sociales. Los países de la Unión Europea en los que el salario mínimo está protegido exclusivamente a través de convenios colectivos no estarán obligados a introducirlo ni a hacer que estos convenios sean de aplicación universal.

Los principales elementos a tener en cuenta de la nueva Directiva son:

  • Creación de un marco para fijar y actualizar los salarios mínimos legales. Los Estados miembros tendrán que establecer un marco de gobernanza sólido para fijar y actualizar los salarios mínimos. En dicho marco, se incluirán criterios claros para la fijación del salario mínimo y valores de referencia indicativos que orienten la evaluación de la adecuación de los salarios mínimos, así como actualizaciones periódicas de los salarios mínimos. Además, se deberá contar con órganos consultivos en los que puedan participar los interlocutores sociales, implicándoles en la la fijación y actualización del salario mínimo legal y garantizando que las variaciones de los salarios mínimos legales respeten los principios de no discriminación y proporcionalidad.
  • Negociación colectiva de los salarios en todos los Estados miembros. La Directiva apoya la negociación colectiva, tanto sectorial como interprofesional. Esto se debe a que los países con una alta cobertura de la negociación colectiva tienden a tener menor proporción de trabajadores con salarios bajos y menor desigualdad salarial. A su vez, la Directiva pide a los Estados miembros en los que la cobertura de la negociación colectiva es inferior al 80%, que establezcan un plan de acción que promueva la negociación colectiva.
  • Mejora del seguimiento y la aplicación de la protección del salario mínimo. Los Estados miembros tendrán que recopilar datos sobre la cobertura y adecuación del salario mínimo y garantizar que los trabajadores puedan acceder a la resolución de conflictos (y tengan derecho a reparación en caso de infracción). Los Estados miembros tendrán que llevar a cabo una aplicación efectiva, incluyendo controles por parte de las inspecciones de trabajo, para garantizar el cumplimiento por parte de los empleadores.

Cabe señalar que esta propuesta de Directiva, relativa a la aplicación de un salario mínimo adecuado en los Estados miembros de la Unión Europea, es una de las primeras iniciativas que la presidenta Ursula von der Leyen mencionó en su primer discurso sobre el estado de la Unión en 2020.